La vicepresidenta del Partido Animalista PACMA, Cristina García, y la asesora jurídica experta en derecho animal Eva Ramos mantuvieron el pasado viernes una reunión con Mª Paz Castellano, vicepresidenta; Delia Saleno, responsable de One Health y Guillermo Llofriu, responsable de Relaciones Institucionales y Estrategia Digital de la Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE), con el objetivo de aunar fuerzas contra el Real Decreto 666/2023.
Ambas organizaciones coinciden en que la norma vulnera principios esenciales de protección animal, de salud pública y del propio ejercicio veterinario, por lo que se plantean una colaboración conjunta para exigir su modificación y adaptación a la normativa europea.
Tanto CEVE como PACMA consideran irrenunciable la modificación urgente del RD 666/2023, al entender que "se ha redactado de espaldas a los profesionales veterinarios, a la ciencia y a las necesidades reales de la sociedad, poniendo en riesgo la salud pública y la vida de los animales". Además, la Confederación reclama la reforma de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios "para permitir a los veterinarios clínicos su dispensación, como ocurre en otros países europeos".
El retorno del tipo reducido de IVA a los servicios veterinarios es también una petición común, sobre la cual el Partido Animalista ha desarrollado además una importante campaña el último año, llegando a reunirse con diferentes grupos parlamentarios con el objetivo de discutir la viabilidad de su defensa en el Congreso, en cuyas puertas se concentraron el pasado mes de diciembre.
Tanto los veterinarios como el partido político defienden la restitución de las competencias sanitarias al Ministerio de Sanidad, reconociendo plenamente la veterinaria como actividad sanitaria clave en la protección de la salud pública.
Desde PACMA, se valora positivamente esta aproximación y se coincide en que es urgente garantizar una legislación que sitúe el bienestar animal y la salud pública por encima de intereses políticos o económicos, siempre con el respaldo de la comunidad científica y profesional.
La formación política animalista estudiará con atención esta posible alianza, en coherencia con su trabajo histórico por la dignificación del sector veterinario, el acceso justo a los cuidados animales y la crítica activa a las políticas gubernamentales que ignoran los derechos de los animales y de quienes los cuidan.