La enfermedad del disco intervertebral es el trastorno espinal más común diagnosticado en perros. En este punto, un esquema de clasificación describe múltiples variantes de hernia de disco intervertebral canino: protrusión de disco intervertebral, extrusión de disco intervertebral (IVDE, por sus siglas en inglés), IVDE con hemorragia epidural extensa, IVDE traumático, IVDE intradural/intramedular, extrusión aguda no compresiva del núcleo pulposo y extrusión hidratada del núcleo pulposo.
Este esquema se puede complementar con IVDE intradural/extramedular e IVDE lateral. Este último, a su vez, se puede subdividir como IVDE lateral dentro del canal espinal (es decir, paramediano lateralizado o dorsal), IVDE foraminal y IVDE muy lateral. Además, una sola hernia puede estar mejor representada por una combinación de dos tipos (por ejemplo, IVDE foraminal y lateral lejano), al igual que un solo paciente puede tener múltiples hernias del mismo tipo o de tipos diferentes.
En este contexto, se ha informado de la aparición de extrusión de disco intervertebral foraminales cervicales en perros, definidos como "la presencia de material del disco intervertebral dentro del espacio foraminal en la columna cervicotorácica no asociada con la compresión de la médula espinal". En términos generales, el foramen neurovascular puede definirse como la abertura entre vértebras adyacentes a través de la cual el nervio espinal (raíces) y los vasos salen del canal espinal. A menudo, las raíces nerviosas espinales se unirán para formar el nervio espinal, ya sea dentro del canal espinal o en el propio foramen. Asimismo, no se señala en la literatura una descripción anatómica específica de los agujeros intervertebrales neurovasculares en la región cervical de los perros.
Los procesos de extrusión de disco intervertebral laterales se han informado con poca frecuencia en perros en la literatura veterinaria. En este punto, la extrusión de disco intervertebral de cara lateral alejada se define como "la presencia de material del disco intervertebral fuera de los límites del foramen". En todos los casos reportados, las extrusiones se localizaron en el área toracolumbar, afectando principalmente a los discos intervertebrales lumbares caudales.
Solo hay un informe de 1983 que documenta los hallazgos clínicos y radiográficos, así como el tratamiento quirúrgico y el resultado en dos perros con IVDE cervicales lejanos laterales (y cinco perros con IVDE cervicales foraminales).
Finalmente, en un estudio internacional, con la participación de los veterinarios españoles Anna Tauro, Alba Farre Marine y Alejandro Luján Feliu-Pascual, se ha descrito la presentación clínica, los hallazgos de la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM), el tratamiento y el resultado en diez perros con IVDE cervicales lejanos y lejanos laterales/foraminales. “El término lateral en ese informe se refiere a lo que llamamos lejano-lateral, de acuerdo con la literatura reciente”, explican los investigadores.
Para realizar el trabajo, se realizaron búsquedas retrospectivas en las bases de datos de pacientes de tres hospitales de pequeños animales, además de en un servicio de teleradiología veterinaria, para encontrar diez pacientes en los que los estudios de imágenes, tanto TC como RM, identificaron la presencia de material del disco intervertebral fuera de los límites del agujero intervertebral. Los signos clínicos presentados por los perros incluyeron: signos episódicos de dolor cervical (30 %), signos persistentes de dolor cervical (50 %), dolor en la raíz nerviosa o cojera (5/10) y solo postura cervical anormal en un animal.
Los espacios vertebrales afectados incluyeron: C3-4 (6/11), C5-6 (3/11) y C2-3 (2/11). Todos los casos fueron tratados médicamente (sin cirugía), así como los tres medicamentos principales utilizados fueron gabapentinoides (10/10), medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) (10/10) y paracetamol en el 30 %. La duración media del tratamiento fue de 25 días (rango 10-84). El resultado a corto plazo (<3 meses) se registró en 9/10 casos. Por otra parte, la resolución de los signos clínicos se informó en 7/9 casos. Se dispuso de un seguimiento a largo plazo en 6/10 casos (mediana 11,5 meses, rango 5,5–30 meses); 5/6 mostraron resolución de los signos clínicos.
Se informó de la recurrencia de los signos clínicos en 1 caso (9 meses después), y fue tratado médicamente de nuevo, con resultado exitoso.
Por otro lado, añaden que “todas las extrusiones de disco foraminales/distales lejanos incluidas en este estudio estaban mineralizadas y al nivel de un espacio de disco intervertebral estrecho con un disco intervertebral parcialmente mineralizado”.
Ante estos resultados, han comentado que “las extrusiones discales cervicales lejanas laterales son una entidad clínica poco frecuente en los perros, pero pueden provocar dolor intenso, persistente o episódico”. El tratamiento médico “se asocia con un resultado positivo a corto y largo plazo en la mayoría de los casos”. Así, el conocimiento de este tipo de extrusión de disco intervertebral “sigue siendo de vital importancia para los veterinarios, especialmente para aquellos que realizan e interpretan estudios de diagnóstico por imágenes”, concluyeron los investigadores.
El diagnóstico de este tipo de lesiones vertebrales implica la identificación de signos radiográficos, como el estrechamiento del espacio del disco intervertebral, el aumento de la opacidad del agujero intervertebral, la espondilosis deformante y los hallazgos de imágenes por resonancia magnética, como la compresión y las lesiones de la médula espinal, junto con los síntomas clínicos y los hallazgos del examen neurológico. Cabe destacar que el estrechamiento del espacio del disco intervertebral en las radiografías es el hallazgo más común en la extrusión del disco intervertebral.
Asimismo, otro trabajo realizado en Corea del Sur tuvo como principal objetivo desarrollar un modelo de aprendizaje automático para reconocer automáticamente el espacio del disco intervertebral estrecho en las imágenes de rayos X torácicas caudales y lumbares de perros.
En total, se utilizaron 241 imágenes de rayos X laterales torácicas caudales y lumbares de 142 perros para desarrollar y evaluar el modelo, que cuantificó la distancia del espacio del disco intervertebral y detectó el estrechamiento. Al comparar a los médicos veterinarios y el modelo de Deep learning, se obtuvo una sensibilidad del 81,5 % y una especificidad del 95,6 %, lo que muestra una concordancia sustancial.
En conclusión, “el nuevo modelo desarrollado en este estudio cuantificó de forma automática y precisa la distancia del espacio del disco intervertebral y detectó sitios estrechos en perros, lo que ayudó en la detección inicial de la enfermedad del disco intervertebral y la localización de la lesión”.