Investigadores de Estados Unidos han descubierto que la fenilbutazona, un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) comúnmente recetado en caballos, puede afectar la capacidad de los óvulos de una yegua, llamados ovocitos, para convertirse en embriones viables, lo cual es un paso crucial en la reproducción asistida en caballos.
Este descubrimiento es significativo por el tiempo y dinero que los propietarios de caballos suelen invertir en la reproducción asistida. Al igual que los humanos, los caballos a veces necesitan la ayuda de la ciencia para poder reproducirse. Cuando lo hacen, se necesitan medidas especiales para un embarazo exitoso debido a las propiedades únicas de las células sexuales equinas.
"En los caballos, el proceso de fertilización in vitro (FIV) es más complejo que en los humanos", señala la Dra. Luisa Ramírez-Agamez, autora del artículo. “En primer lugar, los ovocitos de una yegua necesitan aproximadamente 30 horas para madurar en el laboratorio, una vez recolectados, antes de poder ser fertilizados. Luego, tenemos que inyectar espermatozoides en los óvulos para inducir la fertilización, proceso conocido como Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI)", comenta.
"Descubrimos que la fenilbutazona, comúnmente conocida como bute, puede afectar la capacidad de los óvulos de una yegua para madurar correctamente cuando se cultivan y si los óvulos fertilizados se convertirán en un embrión viable", explica. “En cualquiera de esos casos, los óvulos afectados por el bute no pueden utilizarse en reproducción asistida”.
EL VALOR DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA EQUINA
La reproducción asistida es un recurso importante para muchos propietarios de caballos, especialmente aquellos que se ganan la vida con sus manadas. Asimismo, muchos propietarios de caballos también se preocupan profundamente por tener descendencia de sus caballos favoritos para continuar con su legado.
En algunos casos, las yeguas que padecen cojera crónica y son incapaces de mantener un embarazo por sí mismas, pueden convertirse en donantes de óvulos, cuyos óvulos son fertilizados en un laboratorio y llevados a término por una madre sustituta.
"Esta es una de las situaciones específicas impactadas por nuestro descubrimiento", subraya Ramírez. “Las yeguas con cojera crónica probablemente estarán en tratamiento con bute porque les ayuda a controlar el dolor, especialmente en el sistema musculoesquelético, lo que, según nuestros resultados, obstaculizará su capacidad para participar en programas de reproducción asistida. "En un estudio futuro, esperamos determinar una alternativa al bute que proporcione el mismo nivel de manejo del dolor pero que no interfiera con la reproducción", agrega.
La buena noticia es que el efecto del bute sobre los ovocitos equinos parece desaparecer en unas pocas semanas. "Recolectamos los óvulos tres días después del tratamiento, luego 33 días y luego 77 días", comenta la investigadora y añade que “descubrimos que los óvulos recolectados tres días después de la administración de bute no pudieron producir embriones, pero los recolectados a los 33 días tuvieron éxito. Esperamos encontrar una respuesta más exacta en términos de cómo el buto afecta la calidad de los óvulos en un estudio futuro”.
IMPLICACIONES PARA LA MEDICINA HUMANA
De cara al futuro, Ramírez está interesada en colaborar con investigadores en medicina humana debido a las posibles implicaciones de su descubrimiento para la fecundación In Vitro ( FIV) en mujeres. "A menudo se administran antiinflamatorios no esteroideos (AINE) a las mujeres durante la FIV para ralentizar el ciclo de ovulación, que es la liberación de un óvulo por los ovarios cada mes", explicó. “En circunstancias normales, la mayoría de las mujeres sólo producen un óvulo cada mes, pero la FIV es costosa y requiere mucho tiempo, por lo que a las mujeres se les administran hormonas que les hacen producir más de un óvulo en cada ciclo. De esta manera, habrá más de un huevo para recolectar. Los AINE ayudan a evitar que las mujeres ovulen antes de tiempo para que no pierdan esos óvulos”.
Pero después de su reciente descubrimiento sobre los antiinflamatorios no esteroideos y la reproducción de los caballos, Ramírez se pregunta si los AINE también podrían tener efectos negativos desconocidos en la fecundación In Vitro. "En general, se cree que los antiinflamatorios no esteroideos tienen un impacto positivo en la FIV en mujeres, pero nuestros resultados sugieren que estos medicamentos no son tan benignos para la reproducción en caballos", advierte Ramírez. “Algunos AINE, como Banamine, en realidad provocan folículos anovulatorios en los caballos: folículos en los ovarios que no liberan óvulos durante la ovulación como se supone que deben hacerlo".
“Este no es el caso de las mujeres, por lo que se cree que los AINE son seguros. Pero ahora sabemos que el bute en realidad puede impedir que los óvulos fertilizados se conviertan en embriones, y es posible que algunos AINE puedan tener un efecto similar en las mujeres”, agrega. "Esto es algo que quiero descubrir".