Una perra llamada Roma se perdió hace más de 20 días en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, supuestamente por la huida de la propia perra durante uno de los traslados que efectuaba una conocida empresa especializada, que en redes sociales publicita transportar a los animales de conocidos jugadores de fútbol.
Varias semanas después ni AENA ni esta empresa “se han dignado a colaborar lo más mínimo en la potencial recuperación de la perra, que convive con una familia que volaba desde Argentina con el objetivo de reunificación para establecerse en nuestro país”, explican desde la Fundación Franz Weber.
La familia denuncia que la empresa pública encargada de la gestión de las infraestructuras aeroportuarias españolas no ha cooperado “en absoluto” y tampoco facilita las tareas de búsqueda del animal, al revés que personal del propio aeropuerto madrileño, taxistas y otras personas anónimas que, conociendo la situación, “se han volcado con esta familia”.
Esta circunstancia, según la fundación, no es excepcional: en los últimos años las pérdidas, negligencias y supuestas huidas de animales desde sus transportines han sido habituales y hasta día de hoy el operador aeroportuario público “no ha diseñado protocolo o acciones específicas ante estas situaciones”.
Es por ello que Fundación Franz Weber ha reclamado a AENA la “adopción inmediata de un catálogo de trabajo de respuesta para activarlo en caso de la pérdida de un animal en sus instalaciones, evitando que salga de las mismas en los primeros momentos y facilitando su recuperación”.
Los naturalistas van más allá recordando que la huida de un animal en un espacio sensible como un aeropuerto, con multitud de vehículos en funcionamiento y pistas recibiendo aviones cada pocos minutos, es también un riesgo para la propia seguridad de cualquier persona.
EL TRASLADO DE ANIMALES ESTÁ ARMONIZADO EN LA UE
A pesar de que AENA “parece considerar a los animales como un bulto o maleta más dentro de la bodega de los aviones, existe una armonización sobre las exigencias para transportar a estos animales hacia la Unión Europea o en vuelos domésticos”.
La propia Comisión incluye en su página web un conjunto de documentos, como la cartilla de los propios animales, la obligatoriedad de vacunaciones o el modelo de elementos, su seguridad y atención, para introducirlos.
Por tanto, queda claro para la Fundación Franz Weber que AENA incumple, como mínimo, su compromiso de prestar asistencia, o ayuda, a cualquier persona que viaje con animales.