La Confederación Intersindical Gallega (CIG) se ha manifestado este jueves frente a las oficinas de Tragsatec en Lugo para exigir mejoras de seguridad para el personal veterinario y no repetir accidentes como el que le costó la vida a un compañero mientras realizaba trabajos de saneamiento de ganado en As Nogais.
Debido a estos hechos, la CIG presentó una queja la semana pasada ante Inspección de Trabajo “para aclarar el accidente, verificar las deficiencias en la seguridad y salud ocupacional con las que trabaja el personal de saneamiento ganadero, y aclarar las responsabilidades correspondientes”.
Desde el sindicato entienden que tanto la Xunta de Galicia como Tragsatec, la empresa a la que la Administración ha confiado este servicio público, tienen responsabilidades en la muerte de este trabajador, ya que priorizan los criterios de rentabilidad económica sobre la seguridad.
En este sentido, explican que los veterinarios tienen que realizar “días de maratón, cumplir con lotes semanales de cantidades de ganado para ser desinfectados imposibles de realizar en condiciones seguras, sin tener mangas para sostenerlos, y con la obligación, además, de realizar el trabajo una sola persona, cuando antes se realizaban estas tareas en equipos de dos personas”.
Recuerdan que la Consellería de Medio Rural ha encargado a la empresa pública Tragsatec que lleve a cabo programas de salud y producción animal para el año 2020 por más de siete millones de euros y critica a la propia Administración por promover esta situación de explotación laboral y consentimiento en las presiones ejercidas por la empresa para ejecutar una carga de trabajo “irrazonable”.
En vista de esto, requieren que se tomen medidas para “garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores y para ejercer la coordinación necesaria de las actividades que como administración debe cumplir”.
Por último, han anunciado que esta manifestación continuará con otra protesta el próximo jueves 2, pero esta vez frente al edificio administrativo de la Xunta en Lugo.